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1. La escalada y sus diferentes modalidades

La escalada es una actividad innata en el ser humano, como correr o nadar, desde bien pequeños sentimos la necesidad de trepar cualquier obstáculo que se nos ponga por delante, aportándonos una gran satisfacción si llegamos a su cumbre.

Mirándolo desde este punto de vista ya tenemos bastante ganado, solo necesitamos adquirir ciertos conocimientos de técnica y de seguridad para desarrollar esta actividad de una forma más eficaz y segura.

No debemos olvidar que la escalada es una actividad de riesgo, por lo que es muy importante formarse y conocer como practicarlo de una forma segura, es conveniente realizar un curso o aprender de escaladores experimentados y utilizar material apropiado.

Dentro de la escalada podemos diferenciar varias modalidades:

– Escalada libre:

Se progresa por la pared sirviéndonos únicamente de las presas naturales que encontremos en esta. La cuerda, mosquetones o anclajes solo sirven para detener una posible caída, no para progresar.

– Escalada artificial:

Escalada en la que por falta de presas naturales o por nuestras limitaciones físicas progresamos ayudándonos de medios artificiales como mosquetones, estribos o cualquier otro elemento que nos ayude a ascender.

– Escalada en solo integral (Free Solo):

Escalada sin cuerda, a tal altura que nos impide saltar al suelo.

Sin duda la modalidad más peligrosa dentro de la escalada, reservada a unos pocos que han alcanzado un alto nivel físico y psicológico.

– Escalada clásica:

Lo principal es coronar la montaña o la pared. Es una escalada más limpia, las vías no suelen estar equipadas y deberemos protegerlas nosotros mismos. En este tipo de escalada se pueden aunar la escalada libre con la artificial.

– Escalada deportiva:

Variante de la escalada libre en la que la dificultad y la belleza de los movimientos es lo principal, dejando al margen el coronar una montaña o una pared. Estas vías ya están equipadas con anclajes fijos, minimizando el riesgo al máximo, permitiendo centrarse más en la técnica y en los pasos difíciles.

Esta modalidad generalmente busca zonas relativamente accesibles y con paredes no necesariamente altas, en las que se equipan vías de diferentes grados de dificultad. Estas vías, al equiparse, se “limpian” de maleza y de piedras sueltas o susceptibles de romperse, para ganar en seguridad.

– Boulder:

Escalada sin asegurar, a una altura tal, que nos permita saltar al suelo.

Se busca más los pasos explosivos y técnicos que la continuidad.

– Psicobloc o deep water soloing:

Escalada sin asegurar sobre acantilados en el mar, es una mezcla entre el bulder al escalar sin cuerda y la deportiva ya que la longitud de las vías son similares a estas últimas.

2. Estilos de escalar una vía

Se pueden distinguir varios estilos de cómo subir una vía, en las que unos tendrán más valor que otras por su dificultad de realización.

– Top rope:

Consiste en escalar con la cuerda por arriba (en polea). Es un buen estilo para iniciarse o para probar una vía que nos supera en grado o a nivel psicológico ya que al no haber caídas el factor miedo desaparece.

– De primero:

Consiste en escalar pasando la cuerda por los seguros que te vayas encontrando, es la forma más auténtica de escalar, y a valor deportivo la única con importancia a la hora de considerar encadenada una vía.

– Rotpunk o encadene:

Consiste en encadenar todos los pasos de la vía en libre sin caerse.

– A vista:

Es la ascensión de la vía al primer intento, habiendo estudiado la vía únicamente desde el suelo y sin previa información de cómo realizarla. Deportivamente hablando es la que más valor tiene.

– A flash:

Es la ascensión de la vía al primer intento, pero habiendo reconocido la roca rapelando o habiendo visto u oído como se realizaba.

– Trabajada:

Es la ascensión de la vía después de un intento, una vez se ha caído y se prueban los pasos aislados o la vía entera de primero o en top rope hasta que por fin se consigue encadenar, se suelen contar los números de intentos que se han necesitado para encadenar.

El grado que tenemos asentado es el que siempre encadenamos sea cual sea el estilo de vía o roca donde escalemos, también podemos especificar nuestro máximo grado alcanzado a vista, al flash y trabajado.

3. Guías de escalada y graduación

En las guías de escalada encontraremos información sobre los nombres de los sectores, nombres de las vías y graduación, tipo y calidad de la roca, tipos de anclajes, alturas de las vías. Y otro tipo de información del estilo de cómo llegar, donde dormir, donde conseguir agua, donde es mejor escalar a ciertas horas del día o estación dependiendo de la orientación de las paredes, o si esta restringida la escalada en ciertas paredes según que época por nidificación de aves.

La cuestión del grado es muy complicada pues no existen criterios objetivos para ello y según la escuela donde vallamos nos encontraremos con grandes diferencias. El grado de una vía se suele dar por una relación de inclinación de la pared, longitud de la vía y cantidad y calidad de las presas.

La escalada artificial usa una escala distinta a la libre, y el bulder una diferente a la de vía. Nosotros nos guiamos por la graduación francesa para vía y la fontainebleau para el bulder, estos son los sistemas más utilizados en el mundo, pero hay varios sistemas diferentes dependiendo de la región.

La escala francesa comienza el primer grado y acaba en el 9b+ que es lo más difícil encadenado, aunque queda abierta a futuros encadenamientos. A partir del sexto grado cada número tiene 3 letras a, b y c y un plus e incluso una barra para afinar más la dificultad de la vía, 6b+/c.

I II III IV V 6a 6a+ 6b 6b+ 6c 6c+ 7a 7a+ 7b 7b+7c 7c+ 8a 8a+8b 8b+ 8c 8c+ 9a 9a+ 9b 9b+

4. Equipo

La cantidad de material que existe para la escalada es enorme, así que solamente nos referiremos al material necesario para la escalada deportiva en vías de escuela totalmente equipadas.

Cuerda– Cuerda:

Tiene la función de retener al escalador al caerse, al descolgarse y al rapelar. Para transpórtalas y evitar que se ensucien podemos usar unas fundas con sabanas de tela.

Existen dos tipos de cuerdas: dinámicas y semiestáticas. Para escalar solo usaremos cuerdas dinámicas por su poder de absorción de energía producida ante una caída y así disminuir la fuerza de choque sobre el escalador. Dependiendo de su diámetro se usaran de una forma u otra.

Cuerdas simples, desde 9 a 11mm. Para empezar es recomendable un diámetros de 10´5 mm y de una longitud de 60m para no quedarnos cortos, aunque cada vez se están equipando vías más largas y son más aconsejables de 70 y hasta incluso 80 metros.

– Arnés:

Sirve para sujetar al escalador en caso de caída, así como para el autoaseguramiento, para el rápel y para el aseguramiento al compañero.

Existen varios tipos de arneses:

– Arnés de cintura:

ArnesConsta de un cinturón, un anillo ventral, portamateriales y dos perneras que en caso de sufrir una caída reparten la fuerza sobre las partes blandas de los muslos.

Dentro de los arneses de cintura podemos distinguir entre los de pernera fija o regulable, utilizaremos para la escalada deportiva el de perneras fijas. Nos fijaremos al comprarlo en la talla que no nos este muy grande y podamos salirnos de el en una caída boca abajo, y que tampoco nos este muy pequeño y nos corte la circulación, el cinturón tendrá que darnos cierto margen por si engordamos o adelgazamos un poco o llevamos más o menos ropa, y entre la pierna y la pernera deberemos de poder meter la mano.

Deberemos fijarnos también en que el cinturón y las perneras vallan acolchadas y que lleve varios porta materiales.

El de perneras regulables puede ser interesante para grupos, pudiendo usar un mismo arnés para distintas personas.Arnes de pecho

– Arnés de pecho:

Son dos hombreras que impiden que el torso bascule hacía atrás, se usa como complemento del arnés de cintura, pero nunca solo.Arnes integral

– Arnés integral:

Son arneses hechos de cinta plana sin acolchar, que aparte de pasar por las piernas y cintura también pasan por los brazos. El punto de encordamiento está a la altura del pecho evitando así que te puedas voltear en la caída. Imprescindible para embarazadas y niños de menos de 7 años más o menos, ya que estos al no tener aun marcada la cadera, el cinturón lumbar no asienta bien sobre ellas pudiendo salírseles si se voltea.

Casco– Casco:

El casco es uno de los elementos que nunca debería de faltar en el equipo del escalador, nos protege la cabeza de caídas no controladas contra la roca y de posibles caídas de piedra o material de cordadas que vallan por encima de nosotros o de nuestro propio compañero. Desgraciadamente el casco no esta de moda en las escuelas deportivas, así que muy poca gente lo utiliza en esta disciplina.

– Pies de gato:

Pie de gatoTambién encontraremos gran cantidad de modelos de pies de gato en el mercado, tipo bailarinas sin cordones, con velcros, con cordones, blandos o rígidos, bajos o con caña alta.

Para iniciarse recomiendo que no vayáis a la tienda con ese amigo machaca que os recomiende los gatos galácticos con una horma súper asimétrica y varias tallas por debajo de la vuestra.

Mejor un modelo para iniciación, no muy asimétrico ni convexo, con una suela semirrígida que os ayude a cantear ahora que no tenéis muy desarrollada la musculatura de la planta de los pies y gemelos. Contra más blandos, mas sensibilidad tendréis pero perderéis en canteo.

La talla con la que os sintáis más cómodos, ni muy pequeños que a los cinco minutos no podáis aguantar, ni grandes que luego no apoyéis el pie cuando solo entra la puntera del gato. Tiene que quedar como un guante.

Cinta express

– Cintas exprés:

 Es el conjunto de dos mosquetones, uno con gatillo recto (se pone en el seguro de la pared) y otro curvo (por el pasamos la cuerda) unidos por una cinta cosida de entre 11, 17 o 25 cm. La cinta consigue, al separar la cuerda de la pared evitar el zigzag y que esta corra con mayor fluidez.

– Asegurador, descensor y mosquetones de seguridad:

 Para asegurar al compañero utilizaremos al ser posible un dispositivo automático, la ventaja de estos frente a los otros es, que en caso de despiste, aunque la mano de frenado no este sujetando la cuerda, esta se bloqueara automáticamente deteniendo la caída. Si el presupuesto no nos llega, elegiremos alguna placa de freno relegando el conocido ocho solamente para rapelar. Estos aparatos los uniremos al anillo central del arnés mediante mosquetones de seguridad con rosca o automático y de tipo pera (HMS).

Aseguradores

–  Bolsa de magnesio y magnesio:

Seca el sudor de las manos y nos proporciona un poquito de adherencia.

El magnesio se comercializa en polvo, en bloque, bola o líquido, la elección va a gusto del consumidor. Mejor no abusar mucho de el.

Las bolsas son todas muy parecidas, buscaremos un tamaño que nos valla bien y miraremos que cierre bien para que no se nos salga el magnesio cuando lo transportemos en la mochila.

Magnesio y bolsa

– Cordinos y cintas:

Siempre llevaremos con nosotros algún cordino o cinta anudada o cosida por si una vía se nos resiste y tenemos que abandonarla, o para cualquier maniobra que necesitemos hacer en caso de apuro.Cordino y cinta plana– Bolsa para la cuerda:Bolsa de cuerda

No es estrictamente necesaria pero es más cómoda para transportar la cuerda de una vía a otra y protegerla de suciedad y arena del pie de vía.

Todo el material textil (cuerdas, arneses, cintas, cordinos) hay que intentar no pisarlos, que no se ensucien con arena y sobre todo que no entren en contacto con ácidos ni materiales cortantes.

Ante un uso de un par de veces al mes habría que cambiarlos a los cinco años.

El material duro (aseguradores y mosquetones) hay que evitar que reciban impactos como por ejemplo una caída desde una vía. En este caso hay que deshacernos de este material. Cuando los gatillos y levas empiecen a quedarse abiertos es conveniente lavarlos con agua dulce y echarlos unas gotas de aceite. Es conveniente cambiarlos cuando veamos un desgaste importante en alguna de sus partes.

5. Nudos básicos

Es conveniente saber como mínimo algunos de los nudos más utilizados, y poder realizarlos con gran soltura si fuera necesario en difíciles situaciones.

– Ocho doble:

Es el único nudo indicado para encordarse al arnés. También podemos utilizarlo para hacer una gaza para unirlo a un mosquetón.

Nudos ocho– As de Guía:

As de guiaEs el nudo más famoso en la historia de la escalada pues se utilizaba para atar la cuerda al cuerpo directamente cuando no había arneses. Es un nudo fiable, incluso con grandes cargas, y se desata con facilidad. Además, se adapta fácilmente a cualquier situación ya que se puede hacer de varias maneras e incluso con una sola mano. Pero hay que tener cuidado ya que puede deshacerse ante diferencias de tensión y falta de tensión.

– Dinámico:Dinámico

Con un mosquetón tipo HMS y este nudo podemos asegurar al compañero o rapelar en caso de emergencia por haber perdido el ocho.

Ballestrinque– Ballestrinque:

Es uno de los nudos de amarre más útiles y sencillos. Se ejecuta con rapidez y permite cambiar la distancia fácilmente. Sin embargo, tiende a deslizar bajo cargas medias o fuertes y disminuye bastante la resistencia de la cuerda.

– Pescador doble:Pescador

Sirve para unir dos cuerdas del mismo o distinto grosor, muy útil para confeccionar aros de cordino.

Nudo de cinta plana

– Nudo de cinta plana:

Unico nudo aconsejado para unir cinta plana o tubular.

– Presilla de alondra:Presilla de alondra

Nudo practico y sencillo, sirve entre otras cosas para atar un anillo de cordino a una chapa para descolgarnos.

Prusik– Prusik:

Nudo autobloqueante muy útil para ascender por la cuerda en caso de emergencia o para autoasegurarse un rápel.

– Gaza:

CazaEs el nudo más universal y fácil de realizar, sirve para unir dos cuerdas, (en este caso hay que dejar bastante cabo sobrante) o cuando se quiere un nudo sin pretensiones (atar un cabo a un material que queramos izar o descolgar, etc)

6. Encordamiento

En caso de caída la cuerda tiene que estar unida al arnés y sin posibilidad de que se pueda deshacer el nudo. Para encordarnos utilizaremos solamente el nudo del ocho doble y lo haremos directamente al arnés pasando la cuerda de abajo a arriba por las dos cintas, nunca al anillo central directamente, o con un mosquetón de seguridad.

Encordamiento

Al colocarnos el arnés habrá que hacerlo como un pantalón, pasando cada pierna por la pernera correspondiente, quedando una vez subido hasta la cadera el anillo ventral delante, las perneras sin retorcer y en caso de que la hebilla sea normal pasada la doble vuelta de cinta.

El grigri, ocho, o el dispositivo de aseguramiento que utilicemos, lo emplearemos siempre con un mosquetón de cierre de seguridad y lo conectaremos al anillo ventral, nunca a las cintas de encordamiento ya que el mosquetón no trabajaría en el sentido correcto de carga y estaríamos ejerciendo sobre el una carga triaxal, que es como menos carga aguanta un mosquetón.

7. Técnicas básicas de la escalada

7.1. Reglas básicas.

En la escalada entra en juego el equilibrio, la fuerza, la dinámica y la técnica gestual. Cuanto mejor sea la técnica menos fuerza hace falta, por eso al iniciarse se deberá prestar la máxima atención a la técnica, teniendo en cuenta los tres principios fundamentales:

1.   Regla de los tres puntos de apoyo: al progresar por la pared tenemos cuatro puntos de apoyo (2 manos + 2 pies), para avanzar solo moveremos uno de ellos, quedando tres de  los cuatro puntos de apoyo en la pared, y no volveremos a mover otro hasta que los cuatro hayan estado de nuevo en la pared.

2.   El centro de gravedad corporal debe mantenerse dentro de lo posible por encima de la superficie de apoyo (línea imaginaria que une nuestros dos pies).

3.   Todos los movimientos deben de ser reversibles (es decir debe ser posible volver a la posición anterior).

Nota: en vías de alto nivel estas tres reglas no son siempre posibles de cumplir.

7.2. Precalentamiento.

Antes de comenzar a escalar, para prevenir lesiones y obtener un mayor rendimiento deberemos calentar.

El precalentamiento debe de durar entre quince y veinte minutos y desarrollarse en las siguientes fases:

1. Excitar la actividad cardiovascular, corriendo o mediante movimientos intensivos.

2. Estirar la musculatura y tendones poniendo especial interés a la zona de la cadera, hombros, antebrazos y dedos.

3. Trepar de forma ligera en vías de grado inferior al nuestro o en Boulder cogiendo presas grandes 2 o 3 segundos con la máxima intensidad.

7.3. Técnica de agarres.

En la escalada hay que derrochar el mínimo esfuerzo, para eso deberemos intentar escalar dejando que hagan los pies toda la fuerza, e intentando que las manos solamente guarden el equilibrio y nos peguen a la pared.

Para ahorrar energía deberemos agarrar las presas con la fuerza justa para no caer y dejar las articulaciones totalmente extendidas en forma de reposo.

Un aspecto importante de la técnica de agarres es la forma de colocar los dedos.

Siempre que nos sea posible intentaremos coger las presas en extensión, así evitaremos posibles lesiones.

Arquear permite desarrollar el máximo de fuerza, pero resulta peligroso para las articulaciones, por eso solo lo usaremos esporádicamente. Como alternativa menos peligrosa podemos colocar los dedos en arco extremo, aunque más dolorosa esta sensación de dolor no es fisiológicamente peligrosa.

Posición de los dedos

                                                Dedos en extensión                                         Dedos en arqueo                                       Dedos en arqueo máxio

Los cantos se pueden clasificar según la posible dirección de la carga:

Normales: la presión de carga se efectúa hacia abajo.

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Laterales: la presión de carga se efectúa hacia izquierda o derecha.

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Invertidos: la presión de carga se efectúa hacia arriba o hacia atrás.

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Y según sus formas y tamaños en:

Agujeros (Cazos, tridedos, bidedos y monodedos)

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En ellos, depende del tamaño, se meten los dedos que entren, y ajustamos la posición de los dedos a la forma del agujero.

En los cazos, el agarrarse con la mayor superficie posible resulta más ventajoso. En los agujeros  pequeños, se utiliza el dedo más fuerte, el que se adapte mejor, o bien el par de dedos más adecuados a cada caso.

Planos y romos.

Cantos a 90 grados respecto a la pared o con ángulo negativo y que no tienen relieve que sobresalga y detengan los dedos al tirar de ellos, hay que pegar lo más posible el codo a la pared y ajustar la mano o los dedos a la forma de la presa intentando hacerle la máxima adherencia posible.

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Pinzas y chorreas.

Formas que sobresalen de la pared con una distancia tal que podemos agarrarlo con la mano en forma de pinza,  por un lado ajustamos la posición de los dedos en un lateral y en el otro apretamos con el dedo pulgar.

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Regletas.

Pequeñas cantos donde entran una o dos falanges de los dedos, se busca la parte donde mejor se queden los dedos e intentamos agarrarlo con los dedos en extensión, se puede reforzar la presa colocando el pulgar sobre el índice.

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7.4. Técnica de apoyos.

Los pies como parte de apoyo del cuerpo, tienen la  función de soportar el peso del cuerpo y ayudar a elevar este peso a los brazos.

Una buena técnica de pies es indispensable para ahorrar fuerzas en la escalada.

Canteo interior.

En apoyos pequeños y regletas estrechas mejor aplicar la presión con la cara interior de  la planta del pie, con ella se desarrollara el máximo de fuerza posible, se gira la rodilla hacia fuera y se coloca el canto interior de la puntera del pie de gato aprovechando al máximo la superficie del canto.

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Puntera.

En agujeros o melladuras solo se puede meter la puntera, se eleva la rodilla y ponemos la punta del dedo gordo del pie, luego se ajusta la posición del talón para aumentar la presión. Si el talón apunta hacía abajo, existe el peligro de resbalar, mientras si se encuentra situado alto, el efecto de palanca forzara el pie hacia abajo.

En paso de adherencia se intenta poner la máxima superficie de la puntera.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACanto exterior

En cruces de pie, travesías y pasos desplomados se apoya la cara exterior de la planta del pie. Se gira la rodilla hacia adentro y apoyamos el canto exterior de la puntera del pie de gato y se ajusta la posición del talón.

OLYMPUS DIGITAL CAMERATalonear.

Para superarnos sobre presas que se encuentren más o menos por encima del nivel de la cintura colocamos el talón sobre ella y nos remontamos sobre la pierna.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPuntear.

En presas invertidas colocamos la puntera  o el empeine por debajo de la presa y traccionamos hacia arriba con la pierna.

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Una ligera posición de las piernas abiertas en paredes verticales mejora la posición de estabilidad, al contrario que en placas de adherencia ya que esta posición requeriría un traslado lateral del centro de gravedad a cada paso.

7.5. Control del centro de gravedad corporal.

El centro de gravedad corporal no es un punto fijo, sino que se sitúa según la postura del cuerpo en  cada momento.

En una persona de pie y erguida, el centro de gravedad se encuentra a la altura del ombligo en el interior del abdomen. Este centro de gravedad deberemos intentar mantenerlo dentro de lo posible sobre la superficie de apoyo.

En placas de adherencia, el centro de gravedad debe encontrarse situado verticalmente sobre la superficie de apoyo, y bastante alejado de la roca.

Aquí las manos solo tienen la función de apoyo para guardar el equilibrio, si aplicamos demasiada presión sobre ellas el centro de gravedad se aproximaría demasiado a la roca, la presión sobre las suelas se reducirían, disminuyendo así la tracción total.

En la escalada de paredes verticales el cuerpo se mantendrá tan cerca de la pared como sea posible. Esto significa que al avanzar el pie, la rodilla correspondiente se desplazara de lado hacia arriba.

Al avanzar un pie, la posición ideal del centro de gravedad del cuerpo se encuentra en la vertical del otro pie, por lo que deberemos llevar el cuerpo, y echar el peso a ese lado.

Hay ciertas posiciones en las que al soltar una mano el cuerpo se balancea hacia fuera, a esto se le llama “hacer la puerta”, esta posición podemos estabilizarla de las siguientes formas:

– Efectuando con el pie de apoyo una tracción hacia fuera (solo si hay un buen apoyo o la posibilidad de empotrar o puntear).

– Cruzar la pierna por detrás y presionar el pie sobre el lado contrario de la pared.

– Cruzar la pierna por delante y presionar contra el lado contrario de la pared, a la vez que se da un cuarto de vuelta con todo el cuerpo.

– Cambiar el pie de apoyo y presionar con el pie libre para estabilizar la posición.

– Tras un cambio de apoyo dejarse balancear hasta alcanzar la nueva posición de equilibrio.

7.6. Escalada en desplomes.

La fuerza es indispensable para escalar vías desplomadas, pero también tienen su técnica que facilita su progresión.

El centro de gravedad corporal tiene que estar lo más cerca posible de la pared, aunque en según que situación, para mantener el centro de gravedad cercano a la pared hay que hacer mucha fuerza, por lo que sale más rentable una posición con el centro de gravedad un poco separado.

Para ahorrar fuerza intentar escalar con los brazos extendidos.

Existen dos posiciones muy practicas para la escalada en desplomes, una es la posición en arco y otra la del cuerpo girado, que se combina frecuentemente con apoyos con el canto exterior de la planta del pie.

El método de girar el cuerpo permite seguir agarrándose sin doblar el brazo que sujeta, esto hace posible una progresión con los brazos extendidos. Además con este sistema es más fácil superar pasos con grandes distancias entre agarres.

Una posición muy interesante es la bicicletas, se gira el cuerpo hacia el lado contrario al que vamos a sacar la mano, doblando las rodillas, esto hace que nos peguemos a la pared, dándonos mayor equilibrio y llegando más arriba con la mano que sacamos.

Nunca habrá que quedarse mucho tiempo parado en un desplome al no ser que hayamos encontrado una buena posición de reposo ya que esto desgasta mucho.

7.7. Escalada dinámica.

Los lanzamientos se utilizan para superar largas distancias entre agarres. Cuanto menos desplomada sea la pared, mayor será la fuerza que podamos efectuar con las piernas.

Habrá otras situaciones en lo que lo mejor será impulsarse solo con los brazos.

En cualquier caso se deberá:

– Preparar el movimiento encogiéndose al máximo.

– Conseguir que la aceleración apunte directamente hacia arriba.

– Sujetar todavía el agarre inferior, tras haber cogido el superior, para evitar un posible movimiento pendular, y si podemos, intentaremos dejar un pie en el  apoyo original.

Los lanzamientos pendulares resultan adecuados para escalar en desplomes con agarres grandes o en techos.

7.8. Posiciones de reposo.

Siempre que sea sobre formaciones de la roca, es una posición en la que la musculatura que ha estado sometida a los mayores esfuerzos, se pueda recuperar al menos en parte.

Se sujeta el agarre con una y otra mano de forma alternativa, mientras que el otro lo dejamos colgar suelto mientras lo sacudimos ligeramente.

Las posiciones corporales de reposo resultan más económicas en las posiciones extremas de las articulaciones de los codos y las rodillas.

Posibles posiciones de reposo:

– En grietas anchas, realizando una oposición con el cuerpo entre pared y pared.

– En orificios grandes o en grandes lajas invertidas, empotrando la rodilla.

– En orificios más pequeños, empotrando el pie.

– En cornisas anchas, talonando.

– En aristas agudas, colocando el gemelo alrededor de la arista.

– En diedros, grandes chorreras y estalactitas, mediante apoyos y/o aperturas.

– En grietas empotrando.

8. Escalar de primero

Una vez encordados y que el compañero tenga pasada nuestra cuerda por el dispositivo de aseguramiento y este a su arnés, daremos un ultimo repaso a  aquellas pequeñas cosillas que más tarde nos pueden ahorrar un sobreesfuerzo o algún disgusto: revisar el  nudo, la hebilla del arnés, que este pasada la doble vuelta, que la cuerda este bien pasada por el asegurador y que el seguro del mosquetón este cerrado, abrir la bolsa de magnesio, limpiarnos las suelas de los gatos, mirar si llevamos suficientes exprés, si las llevamos debidamente montadas, o si las llevamos bien colocadas en el portamaterial enganchadas con el mosquetón recto.

Ahora si, podemos empezar a subir, el asegurador viendo que todo esta correcto nos dirá “cuando quieras”. Nosotros podemos avisar de que empezamos a escalar cuando estamos preparados diciendo “voy”.

El comienzo es la parte más crítica, ya que si nos caemos iremos directamente al suelo, igual que al chapar el segundo seguro si este está muy lejos del primero. Si nos vemos apurados para llegar hasta el primer seguro podemos pedir a nuestro compañero que nos de cuerda suficiente como para llegar hasta el primer seguro y que se ponga debajo nuestro a modo de portero para detener la caída en caso de que la hubiera antes de llegar a la primera chapa.

Colocacion cintasUna vez llegado a esta primera chapa al igual que aremos con todas las demás buscaremos la posición más cómoda  para chapar, entonces sacamos una exprés de nuestro portamaterial y pasaremos el mosquetón recto por la chapa, una vez echo esto cogeremos la cuerda y la pasaremos por el otro mosquetón, el del cierre curvo.

La gran mayoría de las veces al tirar de la cuerda no tendremos suficiente para llegar al mosquetón, por lo que nos podemos ayudar cogiéndola con la boca y volviendo a coger otra brazada, pero tener cuidado de soltarla en caso de una posible caída. Podemos a visar al compañero para que nos de más cuerda para chapar diciendo “cuerda”, el compañero dará dos brazadas diciendo “tienes”.

Tener una buena técnica a la hora de mosquetonear es muy importante para no tener que malgastar fuerza inultimente intentando una y otra vez pasar la cuerda por el mosquetón, a parte, de evitarnos un buen vuelo ya que en ese momento tendríamos el máximo de cuerda desplegada.

Básicamente hay dos técnicas para pasar la cuerda por el mosquetón, dependiendo de la mano con la que cojas la cuerda o la dirección del cierre del mosquetón:Chapajes

Una de ellas es coger la cuerda con los dedos pulgar y anular e introducir la cuerda mientras que con el índice sujetas el mosquetón (1), otra es coger la cuerda con los dedos índice y anular e introducirla mientras que con el dedo pulgar sujeta el mosquetón (2).

Pasado cuerda

Las cintas exprés hay que colocarlas de tal forma que el mosquetón curvo quede con el cierre mirando al lado contrario de la dirección a la que vallamos, y que la cuerda al pasarla por el mosquetón, pase de dentro hacia fuera, o sea, de la pared hacia nosotros.

Otro aspecto a tener en cuenta, sobre todo en vías en la que los seguros estén muy cerca, es pasar la cuerda por el siguiente seguro cogiendo la cuerda por encima de la última exprés puesta.Guiado cuerda

Mientras escalamos tenemos que fijarnos también en el guiado de la cuerda respecto al cuerpo, ya que una caída en la que una pierna se nos quedase enganchada por detrás de la cuerda, nos haría dar una vuelta de campana.

Cuando se escala en la vertical del último seguro, el guiado correcto de la cuerda es llevarla frontalmente entre las piernas.

Si se escala a un lado de la vertical del último seguro, la cuerda debe pasar lateralmente sobre el muslo o sobre el pie.

Si mientras estamos escalando el asegurador se despista y no nos da cuerda, y al intentar hacer un movimiento no podemos por que nos frena la cuerda, podemos decir “dame” o “cuerda”, si por el contrario nos ha dejado mucha comba (mucha cuerda desplegada) podemos decir “recoge” o “chupa”.

Así, iremos pasando la cuerda por todos los seguros intermedios hasta llegar al descuelgue.

El descuelgue marca el final de la vía, este puede ser dos chapas unidas por una cadena y una anilla o un mosquetón, dos chapas unidas por una cinta o cordino y un maillón, dos químicos,  dos chapas, dos chapas con anillas, etc., etc.

descuelgues

Al llegar a el, colocamos una cinta en una de sus chapas y mosquetoneamos la cuerda igual que hemos hecho en las anclajes intermedios. En ese momento habremos terminado la vía, o el largo en el caso de que sea una vía de varios largos, en este momento avisaremos al compañero conforme hemos finalizado la vía diciendo “reunión” para que nos recoja la cuerda hasta dejarnos tensos y podamos por fin soltarnos y descansar colgados de la cuerda.

Si es una vía de un solo largo, el compañero procederá a descolgarnos sin más, pero si es una vía de varios largos continuaremos de la siguiente forma:

ReunionNos anclaremos a la reunión con un cabo de anclaje y montaremos un triangulo de fuerzas, con esto se consigue repartir la fuerza por igual entre los dos anclajes de la reunión, para ello utilizaremos tres mosquetones de seguridad, uno a cada chapa de la reunión con el gatillo mirando hacia fuera, pasaremos el anillo de cinta (el de 1´20 cm. es perfecto para esto) por los dos mosquetones, tiraremos del aro hacia abajo y sobre uno de los lados giramos la cinta formando un bucle, el tercer mosquetón lo pasaremos por este bucle y el otro lado de la cinta, a este mosquetón central colocaremos el aparato para asegurar.

Nosotros nos anclaremos además a uno de los mosquetones del triangulo haciendo un nudo de ocho o un ballestrinque en nuestra cuerda a una distancia que nos permita estar cómodos.

Una vez asegurados con la cuerda al triangulo de fuerzas avisaremos al compañero para que nos suelte del asegurador, el compañero  avisara de que nos ha soltado diciendo “estas suelto”, o “libre”, se encordara con el otro extremo de la cuerda y recogeremos toda la cuerda hasta que quede tenso, ahora pasaremos la cuerda por el asegurador y avisaremos al compañero de que ya esta asegurado diciendo “cuando quieras”. El que comienza a escalar avisa diciendo “voy” para que comencemos a recuperar cuerda.

El ascenderá como escalando en top rope a la vez que recoge las cintas hasta llegar a la reunión. Una vez aquí  se ancla con un cabo de anclaje a alguno de los seguros de la reunión y se negocia el siguiente largo.

Lo más fácil y rápido es que este que viene de escalar el largo anterior pase a encabezar el largo siguiente, pasándole las cintas que te hayan sobrado, si no, se puede cambiar para que el vuelva a asegurar y nosotros volver a hacer el siguiente largo de primero.

El que va a asegurar el siguiente largo se queda anclado al mosquetón central del triangulo de fuerzas y  pasa el aparato asegurador del triangulo al anillo ventral del arnés como si estuviera en el suelo, una vez cogido por el seguro, el escalador se suelta del cabo de anclaje y comienza a escalar.

Es interesante pasar una primera cinta por el anclaje más alto de la reunión para evitar un tirón hacia abajo del asegurador en caso de caída del escalador antes de poder chapar el primer seguro, así como para evitar una caída de factor dos.

Y así se ira repitiendo esta secuencia tantas veces como largos tenga la vía.

9. Desmontar y descolgarse

Al llegar al descuelgue siempre que podamos intentaremos pasar la cuerda por dos o más anclajes, sobre todo si estos no son muy fiables.

En vías cortas de un largo descolgaremos al compañero, al no ser que el descuelgue este en una zona tumbada y prefiramos rapelar para que la cuerda no roce al descolgarnos sobre un borde de roca. Siempre que no tengamos muy claro la longitud de la vía por ser muy larga, haremos un nudo al extremo de la cuerda para que no se pueda escapar del seguro en caso de que no de la cuerda de larga.

Si después de nosotros alguien más va a repetir la vía, pondremos entonces un mosquetón de seguridad u otra cinta en la otra chapa, y pasaremos la cuerda por los dos puntos, si ponemos otra cinta deberemos colocarlas de forma que queden los gatillos contrapeados, es decir, mirando hacia lados opuestos, para que el descuelgue sea más seguro, evitando que la cuerda pueda salirse accidentalmente por medio de una extraña maniobra.

Esta forma de dejar pasada la cuerda por el descuelgue es muy aconsejable si además el escalador o los escaladores siguientes van a escalar en top rope.

Además, pasar la cuerda directamente por la anilla o mosquetón del descuelgue hace que los desgaste en exceso volviéndolos a la larga peligrosos.

En caso de que nadie más vaya a escalar esa vía, o seamos el último en repetirla entonces tendremos que desmontar:

Si el descuelgue tiene un mosquetón o maillón que se abre, pasamos la cuerda por el y solo tenemos que recoger nuestras cintas.

Si tiene una o varias anillas, o un mosquetón o maillón que no se puede abrir, entonces nos a aseguramos al descuelgue con un cabo de anclaje o cintas.

Pedimos al compañero que nos de metro y medio o dos metros de cuerda, a esa distancia haremos un nudo de doble ocho o de gaza y lo uniremos con un mosquetón al anillo de nuestro arnés, así evitaremos que la cuerda se nos pueda caer mientras maniobramos con ella, o en el caso improbable de que saltase el seguro donde estamos anclados caigamos hasta el suelo, quedando de esa forma colgados de la cuerda sujetos por el ultimo seguro.

Ahora nos desencordamos y deshacemos el nudo de la cuerda, la pasamos por la anilla  o mosquetón (en el caso de que no estén unidos los dos anclajes por una cadena o cordino, pasaremos la cuerda por las dos anillas) y volvemos a hacer el nudo del ocho y a encordarnos.

Una vez comprobado que la cuerda pasa por la anilla del descuelgue y que estamos bien encordados sacamos el nudo del mosquetón y lo deshacemos, pedimos al compañero que vuelva a recoger cuerda hasta tensarnos, diciendo “recoge”.

DesmontajeOtra forma de hacer esta maniobra más rápida y segura es, después de anclarnos al descuelgue con el cabo de anclaje o cinta, y que el compañero nos de cuerda, pasamos esa cuerda en doble por la anilla de dentro a fuera de la pared, hacemos un nudo de ocho, los conectamos con un mosquetón de seguridad a nuestro anillo ventral y deshacemos el nudo con el que estábamos encordados, ahora solo queda que el compañero nos vuelva a tensar para poder soltarnos del cabo de anclaje y volver a quedar colgados de la cuerda ya estando pasada por el descuelgue.

Ahora solo queda sacarnos el cabo de anclaje o cinta con la que estábamos asegurados para volver a quedarnos colgando de la cuerda y sacar todas las cintas que hayamos puesto en el descuelgue hasta dejarlo limpio.

Una advertencia, los mosquetones que encontremos en los descuelgue no deberemos considerarlos como botines de guerra, y deberemos dejarlos para que los siguientes escaladores que suban puedan seguir disfrutándolos.

Avisaremos entonces al compañero para que comience a descolgarnos diciendo “abajo”, parando cada vez que estemos a la altura de un anclaje diciendo “para” o “stop” para que podamos recoger la cinta y así recuperar todo nuestro material y dejar limpia la vía.

Si la vía es desplomada o discurre diagonalmente podemos unirnos con una exprés a la cuerda para no separarnos demasiado y sea más fácil llegar a recuperar las cintas.

La forma correcta de descolgarnos es igual a la que tomaríamos en un rápel, pero con la diferencia de que nosotros no controlamos la cuerda, si no que lo hace el compañero que nos asegura.

Echaremos el cuerpo hacia atrás hasta que nuestro peso quede apoyado en el cinturón del arnés, abriremos las piernas algo más que el ancho de los hombros, y flexionaremos ligeramente las rodillas, avanzaremos a un ritmo moderado y constante (esto es trabajo del asegurador) dando pasos hacia atrás mientras apoyamos prácticamente toda la superficie de la planta del pie en la pared.

Si la vía es desplomada, a la que los pies pierdan el contacto con la pared nos quedaremos sentados en el arnés mientras el compañero nos baja.

Si la vía es más difícil de lo que pensamos y no podemos llegar hasta el descuelgue, tendremos que retirarnos entonces desde el ultimo seguro alcanzado.

Según el tipo de anclaje que sea deberemos actuar de una forma u otra:Quimico 2

– Si el anclaje es un tensor químico: (sobresale una especie de anillo grande y redondeado) nos descolgaremos pasando la cuerda directamente por el.

Chapa– Si el anclaje es una chapa: está totalmente prohibido descolgarnos de ella directamente, ya que puede llegar a cortar la cuerda por acodamiento, deberemos dejar un maillón o mosquetón y descolgarnos de el, o dejar un cordino y rapelar de el, nunca descolgarnos ya que con la fricción de la cuerda podríamos llegar a quemarlo y partirlo.

10. Asegurar

Cuando se asegura hay que estar totalmente concentrado en lo que se hace y olvidarse por completo de lo demás, ya que la vida de tu compañero esta en tus manos.

Primero hay que pasar la cuerda por el dispositivo de aseguramiento (existen infinidad de modelos diferentes en el mercado, leer las instrucciones de uso antes de usarlo) y conectarlo con un mosquetón de seguro al anillo ventral de nuestro arnés, es aconsejable probar antes de que empiece a subir el compañero si nos va bien la postura para dar y recoger cuerda sin problemas y si el dispositivo bloquea correctamente.

Es recomendable, si el asegurador es mucho más ligero que el escalador, que este se asegure en el suelo a la roca o a algún árbol que tenga cerca para que en caso de una caída fuerte no pueda arrancarle del suelo, con el consiguiente peligro tanto para el que asegura como para el escalador.

Una vez que el escalador empieza a subir empezaremos a dar cuerda suavemente sin dar tirones y sin llegar a soltar nuca la cuerda pasiva (cuerda libre que sale del asegurador) ya que si hubiera una caída en este momento seria muy difícil detenerla, al no ser que nuestro dispositivo de aseguramiento fuera automático, y aun así, es aconsejable guardar la misma precaución.

Asegurar                                                                                  Dar cuerda                        Bloquear cuerda                  Recuperar cuerda

Cuando aseguremos, nos pondremos a una distancia no muy separada de la pared, nos fijaremos en que la cuerda forme como mucho un ángulo de 60º con respecto a la pared, pudiéndonos pegar a la pared más o menos si al principio de la vía hay peligro de caída.

Intentaremos dar la cuerda justa, si dejamos mucha comba, en caso de caída volara más de lo necesario, esto puede ser peligroso, sobre todo en los primeros metros y justo por encima de una repisa, ya que puede picar suelo, solamente daremos cuerda de más en las situaciones en las que ante una posible caída pudiera golpearse contra algún resalte de la pared como seria el caso de un techo o estalactitas, y lo que nos interesa es que caiga por debajo de esto.

Tampoco le llevaremos muy justo ya que ante un movimiento rápido si no tiene cuerda podemos tirarle.

A la hora del chapaje habrá que estar muy atentos para darle bastante cuerda en el momento justo de que este vaya a pasar la cuerda por el mosquetón y no tenga ningún problema en este momento tan crítico. Una vez la cuerda esté pasada por el mosquetón recogeremos cuerda rápidamente.

Ante una caída, el asegurador agarrara fuertemente la cuerda pasiva y adoptara una posición semiflexionada,  para en el momento justo de la caída dar un pequeño saltito o dejarse llevar por el tirón y así hacer la retención más dinámica. Aunque el escalador vuele un poco más sus vértebras lo agradecerán.

Cuando aseguremos en top-rope funcionaremos igual, no dejaremos comba para evitar cualquier lesión, ni le llevaremos colgado ya que esto proporciona una falsa ilusión de cómo escalamos, ya que parte del peso de nuestro cuerpo se descarga en la cuerda haciéndonos más fácil ascender, a menos que queramos ayudarle a superar un paso que no le sale.

La mayoría de las veces, las vías en las escuelas de escalada empiezan en un lugar más o menos plano a pie de la pared, y terminan en un descuelgue a unos treinta metros como mucho, por lo que el asegurador estará de pie en el suelo.

En rutas más largas cuando el primero de cordada llegue a la reunión, este se anclara a esta y asegurara desde ella al segundo de cordada con el dispositivo de aseguramiento anclado a la reunión. Cuando el segundo haya llegado a este punto pasara a escalar de primero y el que asegura cambiara el dispositivo de aseguramiento de la reunión al arnés.

11. Escalar en top rope

Es la manera más segura de escalar una vía, al tener siempre la cuerda por arriba, si el escalador cae, simplemente se queda sentado en el punto donde a caído, pudiendo descender unos centímetros solamente debido a la elasticidad de la cuerda.

Este estilo de aseguramiento, por su seguridad, es adecuado para principiantes o para escaladores que quieren probar una vía por encima se sus limites sin temor a caerse.

El top rope es una cuerda pasada por el descuelgue y con los dos cabos tocando el suelo, en uno de los cabos se encuerda el escalador, y el otro se pasa por el asegurador.

Cuando el escalador comienza a ascender el asegurador solo tiene que recoger cuerda y bloquearla en caso de caída, cuando el escalador llega al descuelgue, este avisa y el asegurador tras haber recuperado toda la cuerda posible comienza a descolgarle hasta depositarle en el suelo.

Aunque el top rope es la forma de escalar más segura, hay que tener en cuenta varios factores:

– El descuelgue del top rope tiene que ser cien por cien fiable ya que es el único anclaje por el que esta pasada la cuerda.

– La cuerda tiene que pasar por una anilla de metal, dos mosquetones contrapeados o un mosquetón de seguridad, nunca por un cordino o cinta, ya que al roce de la cuerda llegarían a quemarlos por la fricción y romperlos.

– Nunca debe de haber dos cuerdas pasadas por el mismo descuelgue ya que al pasar una cuerda por encima de otra podrían llegar a quemarse y romperse.

Frente a todas estas ventajas, el top rope tiene por contra un escaso valor como experiencia y escaso valor deportivo como ascensión, la perdida de confianza  para ir de primero y un fuerte desgaste de la cuerda y descuelgue.

12. Control de caídas

Una caída descontrolada es cuando en el momento de iniciarse esta, no se puede ejercer ningún control sobre la postura del cuerpo, la trayectoria, etc.

Una caída controlada es cuando en el momento del salto, se influye de forma dirigida sobre la postura del cuerpo y sobre la trayectoria, y el impacto contra la pared transcurre tal y como se había previsto.

Si todavía no hemos pasado la cuerda por el primer seguro, mejor que el asegurador se olvide de la cuerda y se ponga debajo de nosotros para portearnos como si estuviéramos haciendo bulder, sujetándonos para que no nos vayamos para atrás en caso de caída e intentando amortiguarnos cogiéndonos por la cintura.

Si vemos que podemos caer, avisaremos al asegurador para que este atento y se prepare para detener la caída recogiendo cuerda para que no volemos más de lo necesario diciendo por ejemplo “atento”.

Intentaremos colocarnos lo mejor posible para el salto y el aterrizaje.

Una vez visto que no podemos hacer nada para no caer saltaremos hacia atrás para no rasparnos con la pared, pero sin pasarse, cuanto menos saltemos hacia atrás, menos problemas ofrecerá el impacto. Para avisar al compañero en el momento en que vamos a soltarnos podemos decir “me voy”.

La postura que debería tener el cuerpo en una caída sería el siguiente:

– El torso se encorva hacia delante (“chepa de gato”).

– Se inclina en diagonal las rodillas y la cadera, mientras que las piernas se abren ligeramente.

– Se debe de tener toda la musculatura en tensión, especialmente los abdominales.

– Las manos se pueden extender de lado o agarrarse al nudo de encordamiento.

– En el momento del impacto intentaremos dentro de lo posible amortiguar el golpe flexionando las rodillas.

Cuando uno se este cayendo no debe intentar nunca sujetarse al seguro o a la propia cuerda que corre en sentido contrario.

Las caídas con péndulo también son criticas, si no saltas lo suficientemente lejos hacia atrás, entrarás inmediatamente en contacto con la pared en pleno movimiento pendular, pero si se salta demasiado lejos hacia atrás se produce un impacto contra la roca con la dureza correspondiente.

Cuando no se pueda evitar estas caídas con péndulo, se debe procurar saltar en dirección del último seguro intermedio. Esto disminuirá en menor o mayor medida la peligrosidad del movimiento pendular.

En placas de adherencia tumbadas, en el momento de la caída, uno intenta deslizarse hacia abajo tan controladamente como sea posible, en el momento que ya no sea posible deslizarse regularmente, se da uno la vuelta y comienza a correr placa abajo hasta que la caída quede contenida, ¡que halla suerte!.

El asegurador deberá intentar que el frenado sea lo más suave posible, esperando la caída en una postura semiflexionada con los muslos hacia delante y  los músculos en tensión. En el momento del impacto se vera lanzado hacia arriba con lo que  sus efectos se reducirán.

En el caso de que el escalador pueda darse con  la salida de un techo  sería bueno dejar algo de comba para evitar que este se golpe contra el filo.

Todo lo contrario si  puede golpearse contra una repisa o el suelo, en lo que recogeremos toda la cuerda aunque el frenado sea más estático.

Una forma de recuperar cuerda rápidamente es correr en dirección contraria a la pared.

13. Rapel

En las instalaciones de rápel nos uniremos a uno de los anclajes con un cabo de anclaje durante la preparación del montaje.

Se pasa la cuerda por los seguros hasta la mitad, es decir que los dos cabos tengan la misma longitud. Si no podemos ver si llegan los dos cabos al suelo, para mayor seguridad haremos un nudo a cada final de cuerda para que en caso de que hayan quedado cortos, el descensor haga tope contra ellos y no se salga de la cuerda.

Una vez hecho esto, pasamos nuestro ocho, muy importante “por las dos cuerdas”, lo conectamos con un mosquetón de seguridad al anillo ventral y sujetando firmemente la cuerda que cae al vacío, nos soltamos del cabo de anclaje y comenzamos a descender de una forma fluida, sin dar tirones ni saltos.

El primero que baja es interesante que se autoasegure mediante un nudo prusik o un shunt.

Cuando se llega al suelo o la siguiente reunión y se ha quitado el ocho de la cuerda se avisara al compañero al grito de ¡libre!, mientras el segundo baja este le puede asegurar desde abajo sujetando los dos cabos de la cuerda, si el que rapela tiene algún problema, solo hay que tirar de las cuerdas para tensarlas y así bloquear al compañero que esta descendiendo.

Cuando los dos estén en el suelo o en la reunión se tirara de uno de los cabos de la cuerda para recuperarla.

Si se necesita más de un rápel para llegar al suelo, al llegar el primero a la siguiente instalación volverá a asegurarse a uno de los seguros con el cabo de anclaje, y se actuara como en el caso anterior.

Al tirar de un cabo de la cuerda para recuperarla tener cuidado no se escape y os quedéis los dos ahí colgaditos hasta que vengan los bomberos. Una buena idea es pasar uno de los cabos por los anclajes e ir tirando de ella mientras la vais pasando.

Esta operación se repetirá tantas veces como rápeles hagan falta para llegar al suelo.

Si repeláis con dos cuerdas unidas fijaros bien de que cuerda tenéis que tirar para que no se os empotre el nudo en el anclaje de tanto tirar.

Si  repeláis de Cordinos o cintas revisarlas bien, ya que al retirar la cuerda esta fricciona con la cinta y la puede ir quemando, si no lo ves muy claro deja uno tuyo.

¡Ojo! al retirar el ocho de la cuerda, de la fricción, el metal se calienta, y si el rápel ha sido largo, el ocho abrasara. Un truco para sacarlo sin quemarnos es: abrir el mosquetón y sacar el ocho pasado por la cuerda, pasar el mosquetón por el agujero grande y tirar de la cuerda sin tocar el ocho.

14. Técnica

Quien quiera adentrarse en el mundo de la escalada deportiva y aumentar su nivel para subir de grado tendrá que desarrollar algunas estrategias.

El método más eficaz para elevar nuestro nivel es entrenar en un rocódromo o sala de bulder, aquí podemos desarrollar la fuerza, la resistencia y la técnica gestual.

Disponer de un amplio repertorio gestual, así como de la superficie imaginación es muy importante y nos ahorrara gran esfuerzo.

Los descansos son igual de importantes que el entrenamiento físico,  es bueno parar unas semanas después de un ciclo importante de entreno y como mínimo un día o dos antes de la escalada importante para rendir lo más alto posible.

Una respiración profunda es muy importante para que suministre el máximo de oxigeno a la musculatura.

Resulta también de gran importancia un ritmo adecuado. Los pasajes difíciles se deben pasar de forma fluida. Las posiciones que permitan reposar se deben utilizar aunque uno no este muy cansado.

Respecto al tema de coger magnesio, hay que valorar si supone una ventaja o un inconveniente, pues estaremos menos tiempo colgados si no lo hacemos.

Memorizar los movimientos de la vía es muy importante para ahorrar energía.

Antes de comenzar a escalar deberíamos plantearnos las siguientes cuestiones:

– ¿El nudo de encordarse está bien hecho y el arnés bien ajustado?

– ¿Cuantas cintas voy a necesitar? (Mal si nos quedamos cortos de cintas y no podemos terminar la vía, y si subimos muchas de mas, estaremos cargando con un peso innecesario)

– ¿Merece la pena preparar alguna cinta más larga? y ¿en que anclaje? (podemos conseguir que la cuerda no nos roce y no cueste de subir más arriba, o que en un segundo intento, un paso clave podamos chaparlo desde una posición más ventajosa)

– ¿Donde esta el punto clave de la vía? (habría que plantearse llegar lo más fresco posible allí intentando reposar en algún sitio antes)

– ¿Donde se encuentran si los hay los posibles puntos de reposo?

– ¿Desde que cantos podemos chapar mejor?

– ¿Resulta adecuada la temperatura para escalar? (Si la temperatura es elevada y los cantos son pequeñas regletas y adherencias para los pies será muy difícil de escalar)

– ¿Esta la vía en buenas condiciones? (Seca, sin musgo, alejan los seguros, etc.)

– ¿Se han escogido bien y están limpios los pies de gato?

– ¿Esta la bolsa de magnesio llena y abierta?

15. Errores más comunes

En las maniobras habituales de la escalada hay ciertos errores típicos que se suelen cometer con frecuencia y pueden acarrear graves peligros.

Para prevenir peligros y posibles accidentes, lo mejor es conocer estos errores y así poder evitarlos.

Error: No roscar el seguro del mosquetón de seguridad.

Peligro: El gatillo puede abrirse por una presión de la cuerda o una palanca del aparato asegurador o descensor y puede salirse.

Solución: Acostumbrarse  siempre al gesto de girar la rosca al cerrar el mosquetón, Revisar antes de realizar la acción que vayamos a acometer que este cerrado, tanto por parte del escalador como del asegurador (cuatro ojos ven más que dos), existen algunos mosquetones de seguridad que tienen una franja de color rojo en la parte alta del gatillo justo a la altura del seguro, que cuando no esta cerrado permanece a la vista, facilitando así de un solo golpe de vista el chequear si esta cerrado (no se ve la franja roja) o abierto (viéndose la franja de color rojo). También existen mosquetones con seguros automáticos que se cierran automáticamente dando medio giro al soltar el gatillo.

Error: No cerrar correctamente el arnés.

Peligro: El escalador en una caída puede salirse del arnés.

Solución: Revisar el arnés antes de comenzar a escalar, las hebillas, si no das la doble vuelta a la cinta se ve la palabra “danger” (peligro), existen arneses con una hebilla en la que ya esta pasada la cinta dos veces (double back) evitando así este error.

Error: Soltar la mano de la cuerda de frenado.

Peligro: Ante una caída la cuerda correría por el aparato y el escalador caería al suelo. Al intentar volver a coger la cuerda, el asegurador se quemaría la mano por la     fricción.

Solución: Aprender el perfecto manejo del aparato y usar siempre que sea posible bloqueadores automáticos que minimicen al máximo este peligro.

Error: Nudo de encordamiento incorrecto.

Peligro: Ante una caída el nudo se deshace y el escalador cae al suelo.

Solución: Practicar el nudo hasta que lo asimilemos correctamente, comprobar antes de empezar a escalar que esta bien hecho, dejar dos veces la distancia de cabo de lo que mide el nudo y rematarlo con un nudo de seguridad.

Error: Peligro de caída en péndulo al alejarse de la vertical del descuelgue en top rope.

Peligro: Chocar de forma lateral y descontrolada contra la pared.

Solución: Cuanto más nos acerquemos al descuelgue menos deberemos separarnos de la vertical.

Error: Error de comunicación entre escalador y asegurador.

Peligro: El asegurador puede hacer una maniobra contraria a la que el escalador a indicado, pudiendo caer por ejemplo el escalador al suelo desde el descuelgue en una maniobra de desmontaje.

Solución: Al pronunciar la orden o aviso, acabar con el nombre de a quien va dirigido para no equivocarse con las órdenes de otras cordadas, intentar establecer contacto visual con el compañero si las características de la vía lo permiten.

En caso de duda nunca soltar al compañero.

Error: Asegurar con demasiada comba.

Peligro: Aumento de la distancia de caída pudiendo llegar al suelo o una repisa si se cae cerca.

Solución: Estar siempre muy atento cuando se esta asegurando para llevar la cuerda necesaria, poner cintas más cortas en el seguro en que se vea la posibilidad de que ante una caída pueda llegar al suelo o una repisa.

Error: Posición inadecuada o despistada del asegurador.

Peligro: El asegurador no puede aguantar el tirón pudiendo hacer caer al escalador al suelo y el asegurador estrellarse contra la pared o un desplome si está muy abajo.

Solución: Adoptar una posición en la que la cuerda forme un ángulo de 60º con la pared, estar atento, apoyar un pie contra la pared y auto asegurarse a la pared o al suelo o un árbol cercano si se ve necesario.

Error: Escalar con una cuerda más corta de lo que requiere la vía.

Peligro: Al descolgar al compañero la cuerda no llega hasta el suelo saliéndose la cuerda del freno y el escalador cae al suelo.

Solución: Verificar que nuestra cuerda tiene el doble de longitud de lo que mide la vía y hacer un nudo al final de la cuerda o atarla a la bolsa de transporte de la cuerda.

16. Aspectos medioambientales

La escalada es un deporte que se desarrolla en entornos naturales únicos a la vez que sensibles, donde no solamente hay rocas, tenemos que comprender que también hay una gran variedad de vegetación, fauna y todo un ecosistema al completo.

Una afluencia masiva de escaladores a estas zonas, pueden provocar diferentes impactos negativos hacia el entorno como la erosión de las rocas, del suelo, retroceso de la vegetación,  degradación del terreno, basura, contaminación, dificultar la nidificación de las aves que habitan en las paredes, (la mayoría de las aves son muy sensibles a la presencia humana cuando están criando, solo el ruido que podemos hacer en la base de la pared puede ser suficiente para que abandonen el nido echando así a perder los huevos), y hasta molestar a los habitantes de la zona.

Todos estos aspectos negativos pueden llegar a hacer cerrar una zona de escalada,  totalmente, o parcialmente con restricciones.

Ya que los escaladores vamos a compartir terreno de juego dentro de este ecosistema rocoso junto a fauna y vegetación, deberíamos tener ciertos comportamientos responsables para conservarlo lo mejor posible, y poder disfrutar de ello por mucho tiempo.

Algunos consejos son:

– Intentar contaminar lo mínimo posible en nuestro desplazamiento hasta la zona, yendo en transporte público o compartiendo coche entre varios.

– Aparcar en los espacios indicados.

– Informarse de las regularizaciones de las zonas  por nidificación y respetarlas.

– Utilizar camping y alojamientos de la zona en vez de la acampada libre, y sobre todo, nada de fogatas.

– Cuidar el entorno, no salirse de los caminos para atajar, esto degrada la vegetación erosionando el terreno.

– No entrar en las propiedades privadas ni campos de cultivo, no espantar el ganado y cerrar las verjas de los caminos para que no se escape el ganado.

– Mantener limpia la zona, no dejar basura e incluso recoger la que nos encontremos, y no hacer nuestras necesidades cerca de los pies de vía y caminos. Hay que alejarse de ellos, y recomendable hacer un agujerito y enterrar nuestras heces, y el papelito, a la basura.

– No armar demasiado escándalo, que moleste a los animales y resto de personas, ni arrancar flores y plantas.

Cuando vayamos a escalar, deberíamos tener la mentalidad de: más que intentar  degradar lo mínimo, dejarlo mejor que cuando llegamos.

Referencias bibliográficas:

Manual de escalada – Michael Hoffmann (Desnivel 1994)

Manual de iniciación a  la escalada deportiva, manual de escalada deportiva con niños y adolescentes – Stefan Winter (Desnivel 2000)

Fotos: Catálogo Petzl 2009.